Ganas de nada,
Ganas de ti,
De tus labios,
De embriagarme en tu mirada,
De morir en tu palabras,
De arrojarme por la inexistente verdad
En la pared frontal de mi recámara,
Estrellar mi cara contra el pavimento,
Y así, darle macana a esas ideas
Circundantes en la mente
Que me dicen que te olvide.
Ganas de perderme en la profundidad de tu ser,
Ganas de ser nada sino un respiro tuyo,
Que me renuncie a esta vida por el placer de ser
Todo aquello que he ganado.
Ganas de nada,
Congelado en el toque de tu piel,
De suicidarme esta noche arrojándome a tus labios.
Ganas de perder este cuerpo
Que me traiciona
Al responder al impulso de mirarte otra vez.
No me quedan ganas de verte alguna otra vez,
Sino de congelarte frente a mí,
Para no dejarte de ver nunca,
Ganas de congelar tu imagen y tu voz,
De congelar tu sonrisa,
Esa misma que me ensalsa el alma,
Que me levanta cuando se que estoy muriendo
Por olvidarme de mí.
Me dan ganas de echar esta noche todo a la suerte,
No para olvidarte, sino para saber,
En que momento besarte.
lunes, 11 de agosto de 2008
martes, 22 de julio de 2008
PRISTIA
Aquellos ángeles,
De pie frente a mí,
Recordándome que aquel tiempo termino,
Que lo que fue ya pasó
Y que el futuro que tengo de frente
Algún día será igualmente un pasado,
Que pierda toda esperanza
Por que esas lágrimas que ruedan por sus mejillas
Se van secando en la tristeza
De la luz que se termina
En el mismo punto donde comienza
El olvido,
Donde se pierde esa memoria del pasado
De tu y de mí
Donde se acaba ese rumor
Con el que te llamaba en sueños,
Donde comienza ese dolor
Que me perdona el existir.
Y me pierdo en esos bosques rojizos,
En aquellos tristemente grisáceos cielos,
Llenos de temor
Por ese llanto que jamás se detendrá.
Y ese canto del ruiseñor,
Que una vez me perdono,
Y esa rosa endulzada con tu piel,
Con el rose de tus labios,
Con el rocío de tu voz,
Coronas que me olvidan,
Recuerdos que me extrañan,
Prismas indulgentes
Que en la nieve me dicen
Que ya todo terminó.
Descanso entre las copas de los árboles,
Paleando el sol en tu mirada,
Y esas dádivas del cielo
Me mostraran que un instante
Mi voz se apagará.
De pie frente a mí,
Recordándome que aquel tiempo termino,
Que lo que fue ya pasó
Y que el futuro que tengo de frente
Algún día será igualmente un pasado,
Que pierda toda esperanza
Por que esas lágrimas que ruedan por sus mejillas
Se van secando en la tristeza
De la luz que se termina
En el mismo punto donde comienza
El olvido,
Donde se pierde esa memoria del pasado
De tu y de mí
Donde se acaba ese rumor
Con el que te llamaba en sueños,
Donde comienza ese dolor
Que me perdona el existir.
Y me pierdo en esos bosques rojizos,
En aquellos tristemente grisáceos cielos,
Llenos de temor
Por ese llanto que jamás se detendrá.
Y ese canto del ruiseñor,
Que una vez me perdono,
Y esa rosa endulzada con tu piel,
Con el rose de tus labios,
Con el rocío de tu voz,
Coronas que me olvidan,
Recuerdos que me extrañan,
Prismas indulgentes
Que en la nieve me dicen
Que ya todo terminó.
Descanso entre las copas de los árboles,
Paleando el sol en tu mirada,
Y esas dádivas del cielo
Me mostraran que un instante
Mi voz se apagará.
sábado, 5 de julio de 2008
ÚLTIMAMENTE
Últimamente,
Me doy cuenta que me preocupo demasiado por ti,
Que voy dando tumbos por doquier,
Taciturno entre la noche,
Perdiendo horas de sueño.
Inocente de mí tal vez,
Que es tanta la duda en pensar el que será,
Sin darme cuenta
Que has sabido absorber mi vida,
Que voy sorbiendo de tus labios
Esas mentiras rojas
Tal vez carmín
Con pasión inigualable,
Regalándote mis sueños,
Mis ilusiones,
Mismas que,
De manera ufana,
Te doy voluntariamente,
Esperando ahogarme entre tus cabellos,
Esperando cubrirme con tu piel,
Sin pensar si quiera en darte mi vida
Cuando así me la pides.
Y es que me voy dando cuenta que
Poco a poco te has metido en mí ser,
Y voy pensando medianamente
En no dejarte ir nunca,
Que te quedes aquí,
Que ese monumento de ambos,
Quede inerme en todos los años,
Que me encanta esa mentira tuya
En la que solo pasa un minuto
Desde el momento en que te miro
A aquel en que me besas,
Y, es que es esa mentira tan vivida
En tus labios,
Que preferiría morir
Mil veces con ella, que a saber la verdad
Que se enreda en mi mente y me dice
Que te mire simplemente lejos de mí.
Situación que hasta este momento,
He decidido soportar,
Y que no permitiré suceda
Nunca más.
Me doy cuenta que me preocupo demasiado por ti,
Que voy dando tumbos por doquier,
Taciturno entre la noche,
Perdiendo horas de sueño.
Inocente de mí tal vez,
Que es tanta la duda en pensar el que será,
Sin darme cuenta
Que has sabido absorber mi vida,
Que voy sorbiendo de tus labios
Esas mentiras rojas
Tal vez carmín
Con pasión inigualable,
Regalándote mis sueños,
Mis ilusiones,
Mismas que,
De manera ufana,
Te doy voluntariamente,
Esperando ahogarme entre tus cabellos,
Esperando cubrirme con tu piel,
Sin pensar si quiera en darte mi vida
Cuando así me la pides.
Y es que me voy dando cuenta que
Poco a poco te has metido en mí ser,
Y voy pensando medianamente
En no dejarte ir nunca,
Que te quedes aquí,
Que ese monumento de ambos,
Quede inerme en todos los años,
Que me encanta esa mentira tuya
En la que solo pasa un minuto
Desde el momento en que te miro
A aquel en que me besas,
Y, es que es esa mentira tan vivida
En tus labios,
Que preferiría morir
Mil veces con ella, que a saber la verdad
Que se enreda en mi mente y me dice
Que te mire simplemente lejos de mí.
Situación que hasta este momento,
He decidido soportar,
Y que no permitiré suceda
Nunca más.
jueves, 5 de junio de 2008
TIEMPO
El tiempo pasa,
Pasan segundos,
Minutos y días,
Y con ellos los años,
Momentos…Las vidas,
Se van quedando en el olvido nuestras miradas.
Y aquellos labios perdidos
No dejan de ser sino un instante en nuestras mentes,
Quizá tan solo un sueño,
O un recuerdo somnoliento
Que se prende a nuestras memorias
Cual fantasma sonoro
De ecos distantes.
Mudas palabras
Expresiones de un desenfreno
Cuestionado por la actitud
De un aire de dejo
Difuminado entre una sonrisa nerviosa
Ane unos ojos clementes y dulces embriagadores,
Que provocan que la mente se vaya perdiendo
A cada instante entre recuerdos.
El tiempo pasa y solo quedan recuerdos,
Efímeros instantes
De lúcida melodía,
Que a fin de cuentas
Se van borrando de ese espectro
Cautivador llamado memoria,
Que con aires de nostalgia nos confunde
Y nos ahoga hasta el punto del sofoco,
Colocando sus manos en rededor del cuello,
Privando en ocasiones del aliento de algo nuevo,
Superar la vida,
Que en memorias se escribe con tinta,
Y que en la vida en ocasiones con sangre,
Imperdonables las heridas infligidas
Con las esquirlas de nuestras propias palabras,
Vociferantes y tremulantes verbos insatisfechos
De nuestra propia necesidad.
Y de cualquier manera el tiempo pasa,
Mejor… olvidar.
Pasan segundos,
Minutos y días,
Y con ellos los años,
Momentos…Las vidas,
Se van quedando en el olvido nuestras miradas.
Y aquellos labios perdidos
No dejan de ser sino un instante en nuestras mentes,
Quizá tan solo un sueño,
O un recuerdo somnoliento
Que se prende a nuestras memorias
Cual fantasma sonoro
De ecos distantes.
Mudas palabras
Expresiones de un desenfreno
Cuestionado por la actitud
De un aire de dejo
Difuminado entre una sonrisa nerviosa
Ane unos ojos clementes y dulces embriagadores,
Que provocan que la mente se vaya perdiendo
A cada instante entre recuerdos.
El tiempo pasa y solo quedan recuerdos,
Efímeros instantes
De lúcida melodía,
Que a fin de cuentas
Se van borrando de ese espectro
Cautivador llamado memoria,
Que con aires de nostalgia nos confunde
Y nos ahoga hasta el punto del sofoco,
Colocando sus manos en rededor del cuello,
Privando en ocasiones del aliento de algo nuevo,
Superar la vida,
Que en memorias se escribe con tinta,
Y que en la vida en ocasiones con sangre,
Imperdonables las heridas infligidas
Con las esquirlas de nuestras propias palabras,
Vociferantes y tremulantes verbos insatisfechos
De nuestra propia necesidad.
Y de cualquier manera el tiempo pasa,
Mejor… olvidar.
miércoles, 28 de mayo de 2008
MIL VECES
Mil veces y mil más,
Te amaré y te odiaré,
Quemándome en tus ansias
Este cuerpo que se desvanece contigo.
Mil veces y mil más,
Desde que despunte el alba
Y hasta que se oculte el sol.
Mil veces y mil más,
Hasta que descanse mi alma en la eternidad.
Mil veces y mil más,
Me alejaré como el viento
Y volveré en la marea,
Muriendo en tus brazos.
Mil veces y mil más,
Noche y día para vivir el fin
Y acercarme a tu alma,
La calidéz de tu cuerpo.
Mil veces y mil más,
Dejaré mi vida para morir contigo.
Mil veces y mil más,
Seremos eternos
Mientras las lágrimas caen.
Y nos empapa el agua salada,
Amarga bebida que sigue su rumbo
Mientras se precipita
Y humedece la aridez de la tierra
En que los sueños
Se marchitan.
Te amaré y te odiaré,
Quemándome en tus ansias
Este cuerpo que se desvanece contigo.
Mil veces y mil más,
Desde que despunte el alba
Y hasta que se oculte el sol.
Mil veces y mil más,
Hasta que descanse mi alma en la eternidad.
Mil veces y mil más,
Me alejaré como el viento
Y volveré en la marea,
Muriendo en tus brazos.
Mil veces y mil más,
Noche y día para vivir el fin
Y acercarme a tu alma,
La calidéz de tu cuerpo.
Mil veces y mil más,
Dejaré mi vida para morir contigo.
Mil veces y mil más,
Seremos eternos
Mientras las lágrimas caen.
Y nos empapa el agua salada,
Amarga bebida que sigue su rumbo
Mientras se precipita
Y humedece la aridez de la tierra
En que los sueños
Se marchitan.
viernes, 9 de mayo de 2008
CIRCAM
No sé recordar
Y tampoco olvidar,
Pues aún te quiero,
Aún te amo,
Permanece oscura la noche,
Y oculta la verdad,
Aún las miradas contra la ventana,
Me prometen recuerdos de amor.
Y no hay llanto
Y no hay lágrimas,
Olvido perdonar el dolor,
Y todas las noches lloro
Tratando de olvidar,
Pierdo el conteo de las noches en vela,
Y te recuerdo en mil maneras.
De mil formas te amaré,
Recordando tú presencia,
Viviendo, existiendo,
Muriendo poco a poco,
Renaciendo a cada momento,
Dejando de creer,
Y recordando la fe,
Y sin embargo,
Aún así ¿qué hacer?
Y tampoco olvidar,
Pues aún te quiero,
Aún te amo,
Permanece oscura la noche,
Y oculta la verdad,
Aún las miradas contra la ventana,
Me prometen recuerdos de amor.
Y no hay llanto
Y no hay lágrimas,
Olvido perdonar el dolor,
Y todas las noches lloro
Tratando de olvidar,
Pierdo el conteo de las noches en vela,
Y te recuerdo en mil maneras.
De mil formas te amaré,
Recordando tú presencia,
Viviendo, existiendo,
Muriendo poco a poco,
Renaciendo a cada momento,
Dejando de creer,
Y recordando la fe,
Y sin embargo,
Aún así ¿qué hacer?
jueves, 1 de mayo de 2008
QUIMERA DE OJOS CLAROS
Quimera de ojos claros,
Que te quiero y que me matas,
Que te amo y que me dueles,
Cual rosa de mis amores me sangras,
Cuales labios que adoro me mientes.
Quimera que te adoro,
Que no vivo con tu ser
Y sin embargo,
Contigo muero,
Perdido en tu mirada,
Pensando en el ayer,
Si no te conocía,
Por que diablos sin ti yo era,
Si no te conocía,
Por que diablos sin ti morí.
Que me hiciste ver mi suerte,
Que desnudaste mi alma
Para cubrirme de mentiras,
Que tu dulce veneno,
Que tu dulce nostalgia
Amalgamó mi alma
Presa de tu ser,
Presa de tus ojos,
Verdades inusitadas disfrazadas de mentira
O mentiras sagaces fulminantes de mi ser.
A fin de cuentas criminales,
A fin de cuentas homicidas,
Y tú
Sin saber demonios descubriste,
O sabiendo
Demonios me mataste.
Quimera de mis ojos,
Quimera de mi ser,
Perdón por las palabras,
Perdón por mi mudez,
Engaños tras engaño,
Olvido de este ser,
Perdido en tus historias,
Oídos desde ayer,
Demonios de los ojos,
Demonios de mi ser,
Que nacen en tus lenguas,
Que nacen en mentiras,
Despiertan a tus labios,
Y en tus labios duermen otra vez,
Que perdida estas quimera,
Que me ahuyentas
Que me acercas,
Armas ya jamás,
Armas que se pierden,
Almas y nada más.
Quimera que te pierdes,
Quimera que ahora muerdes,
Que te creíste una homicida
Y hoy, hoy mueres en mi bien.
Que te quiero y que me matas,
Que te amo y que me dueles,
Cual rosa de mis amores me sangras,
Cuales labios que adoro me mientes.
Quimera que te adoro,
Que no vivo con tu ser
Y sin embargo,
Contigo muero,
Perdido en tu mirada,
Pensando en el ayer,
Si no te conocía,
Por que diablos sin ti yo era,
Si no te conocía,
Por que diablos sin ti morí.
Que me hiciste ver mi suerte,
Que desnudaste mi alma
Para cubrirme de mentiras,
Que tu dulce veneno,
Que tu dulce nostalgia
Amalgamó mi alma
Presa de tu ser,
Presa de tus ojos,
Verdades inusitadas disfrazadas de mentira
O mentiras sagaces fulminantes de mi ser.
A fin de cuentas criminales,
A fin de cuentas homicidas,
Y tú
Sin saber demonios descubriste,
O sabiendo
Demonios me mataste.
Quimera de mis ojos,
Quimera de mi ser,
Perdón por las palabras,
Perdón por mi mudez,
Engaños tras engaño,
Olvido de este ser,
Perdido en tus historias,
Oídos desde ayer,
Demonios de los ojos,
Demonios de mi ser,
Que nacen en tus lenguas,
Que nacen en mentiras,
Despiertan a tus labios,
Y en tus labios duermen otra vez,
Que perdida estas quimera,
Que me ahuyentas
Que me acercas,
Armas ya jamás,
Armas que se pierden,
Almas y nada más.
Quimera que te pierdes,
Quimera que ahora muerdes,
Que te creíste una homicida
Y hoy, hoy mueres en mi bien.
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