domingo, 8 de marzo de 2009

CAMINO

Como describir lo que jamás sentí,
Nada comparado lo que tengo hoy aqui
Y si en dos minutos
Tres segundos, un instante,
En tus ojos hallé
Lo que jamás esperé
Y reencontrarte
Al mirarle de frente,
Al camino por fin desperté.

Disperso,
Liberado en mis sentidos,
En mis deseos,
En mis aparejos,
Tan simple como la palabra tú,
El camino que anduve,
Es en ti distinto.

Aunque que son las rosas sin espinas,
Que importa si claveles en tus labios
Despistados,
Que tus miradas me remontan al pasado
Futuro de mi ser.

Y me retoma ese camino que ya anduve
Y tan esperado y olvidado de una vez,
Que me coses estos sueños corazón
A mis ojales desprendidos al amor.

Y perdido estaba en la estación de ese olvido,
Tan fría la noche, larga, eterna… inspiración?

Pero que son las rosas sin espinas,
Me decía, en la vaguedad del corazón
Que el camino andado sinuoso es,
No conocía mi cabeza sobriedad,
Mas tu luz en mi destino yo encontré.

Y de nuevo el tren en esas vías,
Y de nuevo andar
Y clavado yo en tus labios
Despistado,
remontarme hacia el pasado de mi ser,
En el que no lloraba,
En el que no esgrimía,
En el que solo tu corazón amé.

Ilusión ya no sentía,
Mas tu mano me llevó a volar,
Y en tus brazos me encontré en deseos de partir,
Dioses me embriagaron de ambrosía
Y de nuevo así yo pude amar.

Y me retoma ese camino que ya anduve
Y tan esperado y olvidado de una vez,
Que me coses estos sueños corazón
A mis ojales desprendidos al amor.

Aunque que son las rosas sin espinas,
Que importa si claveles en tus labios
Despistados,
Que tus miradas me remontan al pasado
Futuro de mi ser.

Ilusión ya no sentía,
Le olvidé
En un temor irreverente me envolvía
Sin embargo…

Que son las rosas sin espinas,
Me decía,
Impetuoso el corazón desobligado
Que el camino andado irreverente es,
No conocía mi cabeza sobriedad,
Mas tu luz en mi destino yo encontré.

Como describir lo que jamás sentí,
Nada comparado lo que tengo hoy aqui
Dos minutos, Tres segundos, un instante,
Mas su luz en mi camino yo encontré.

viernes, 20 de febrero de 2009

NUEVE Y TREINTA

Esta noche tan solo muero,
Y muero en sueños,
En las entrañas de mi ser,
nueve y treinta,
declaración de escucha,
y esa muerte de vida infinita,
in fine tempus
corpus naturálibus
in púribus pectore cordis occident.

Y no existe problema en desprenderme,
Sino en el egoísmo del ayer,
Que me recuerda la sentencia
De la víctima incorpórea.

Y predominantemente ausente,
Perdido en el dolor de ese olvido.

Y una boca vacía, ¿porqué?
Por la fémina raptora de ilusiones,
Que se pierde entre la noche,
Que me engaña sin temores,
Que me invita su ambrosía.

Respuestas ilegibles,
Inaudibles despertares,
Y muy a su pesar,
Obligada está a llevarme a cuestas.

Y en su mirada aguda,
Me observo enfermo de esa miel efímera,
Que en un frenético gemido,
Escribe a un legajo
Mi destino.

Suplicante a cuestas,
Mas no embargable aullido,
Que calla hacia el final,
Con un murmullo retenido.

Y el graznido compañero,
Al mismo tiempo que la hermana,
El uno reprocha ese convite,
La otra, en llanto yace congelada.

Mas tardío el ímpetu pueril,
Que añejado el vino
Se vacía febril hacia sus piernas,
Y en su blanca e indecente carcajada,
Me despide y me saluda con un beso.

Arrojado en arrebato hacia sus curvas,
Extasiado en su mirada, me domino,
Y caigo hacia su pecho descubierto
Y abatido, al fin, inclemente hacia sus pies.

jueves, 1 de enero de 2009

MÉXICO 12 22


Lugar de recuerdos,
Memorias,
De sueños,
De inocentes despertares
Y cruentas remembranzas,
Caído de no-sé-que-lugar,
A las no-sé-cuántas-horas,
Tan solo para vivir por-no-sé-quien,
Y todo se transforma en una nube borrosa,
Que me permite seguir,
Tal vez en el olvido,
Pero con nuevos recuerdos,
Con nuevos rostros
Y nuevas estrellas.

Más soles deslumbrantes,
Que deleitan mis pupilas
Y de pronto la tragedia,
Parece un chiste viejo,
Quizá una parodia burda de odisea
Que se respeta por aquello que fue
Y que se pierde en el olvido por aquello que no lo fue.

Hilarante… tal vez,
Risible… quizá,
Pero un destino tan mío como de nadie más,
Orgulloso de vivir mi vida,
Sin rastros ya de penas,
Sin surcos por deterioro de agua,
Una paz que no se pierde,
Una paz que no se olvida,
Unos labios que se perdonan con su sonrisa,
Una mirada que me dice Vida.

Y agradezco así ese nuevo rostro,
Que sonríe por la mañana,
Develando nuevas proezas,
Mismo que admiro,
Por esa fineza en que anda por la vida,
Ese rostro brillante en su inmensa creación,
Poetiza por destino propio,
Que se inspira a sí misma para ser quien es,
Dama eterna en la mesura y rebeldía ante la vida,
Que con una sonrisa,
Desprende de la mente una cantidad de palabras,
Cuya imaginación no es suficiente letra,
Ni bastos aquellos inusitados lares,
Que dicten hacia donde marcará la saeta,
Y esa inspiración febril,
Sentimiento a flor de piel,
Conocimiento inexplicable
Que conquista de sima a cima,
Y entre pulsaciones se crea
En 2, 3 latidos
Y más de mil pulsaciones más,
Siendo quien es.

Agradeciendo yo por ella,
Me quito el sombrero,
Inclino esta fraustina,
Por la bendición de conocerla.

Reinicia el mundo,
Nuevos recuerdos,
Y un poco más
De lo que no esperaba.

domingo, 21 de diciembre de 2008

DE TI MUJER

Me lleno de ti hasta el hartazgo,
De tu mirada, de tus labios,
De tu belleza,
De ti mujer,
Y de tu boca rencorosa
Que no me dice que me quiere,
Sino que me ama,
Que me olvida si me pierdo en su sonrisa.

Y no me canso de ti, mujer,
De observarte día con día,
De mirarte,
De extrañarte en el costado naciente de mi ser,
En el que todo se pierde en hoyo negro,
Flamigerante sentimiento que me mata si te pierdo,
Y quemarte por el hecho de ser yo,

¿Y de que sirve que te mate en mi cabeza,
Si en mi existencia permaneces surreal
Y en mis sueños te encuentro en esta vigía indescriptible
En la que tu mano es extensión de este ser que no existe si te alejas?

Que va,
Si en tus frescas memorias ya no existo,
Y en tus cabellos me encuentro yo perdido,
Perdido de tus cosas,
De tu sonrisas,
De tus anhelos,
Para encontrarme en tus sentimientos enredados,
Sin saber que decidir,
Y sin caber yo que hacer.

Perderme en ti,
Perderme en la locura de no hallarte de nuevo,
De perderme en tu búsqueda infinita,
De tu mirada tardía,
De tu sonrisa tan pronta.

Cansarme de ti nunca mujer,
Cansarme de tus sueños,
De tus ojos,
Tus miradas,
De tus labios y tu boca,
Cansarme de ti nunca mujer,
Llenarme hasta el hartazgo,
Derramarme,
Desbordarme de tu ser
Y seguirte amando más y más.

De ti mujer,
Perdido de ti y en ti,
De ti mujer,
Allanado,
Divulgado,
Extraviado en ti mujer.

domingo, 30 de noviembre de 2008

CRIBA


Llegando al lugar de costumbre
para saborear lo que se me ocurra
en esta tradicón de ser yo,
Destapar lo que entre ojos llevo,
lo que se me ocurra describir
mientras lego la tortura de mis oídos,
tanto y tanto y sin zapatos,
desvergonzado en el andar
cuando mis pies dominan la cabeza,
mis sentidos somnolientos
de un diario recurrir.

Y desde las alturas mirar el cielo,
que el suelo previene
de una caída mortal
de lq que n soy sujeto.

Y vos descubrís que no soy
lo que creías ser.

Y vos entiendes
que la vida no se llena con excesos,
sino con la medida justa
de lo que en cada quien cabe.

Y eso me basta para descubrirte
en tu desnudez sincera,
de una durmiente sinestesia,
de un sueño que se espera en colores de sol.

Y entre ese sepia la luz,
tu cobrizo mestizaje,
y me matas con palabras
con melodías que al anochecer
concentro en mis memorias.

¿Y si me olvido de tu nombre unos segundos?
¿Y si me acuerdo de tus labios en momentos?
Entonces, ¿yo que haría?

domingo, 2 de noviembre de 2008

TUNDRA

Invierno que no acaba
por cortar este olvido,
quie todos somos uno,
que uno no o es,
y comienza ese primario
por coger esta salida que no mata,
pero cala al describirte
hasta el más mínimo detalle lo que no conoces,
que todo aquello que se observa es
sino lo que será,
y se describe en lo que muere,
en l que nace siendo muerte,
en lo que muere siendo nada.

Que tan solo ya en picada,
se descubre en su mudez,
tan al hazar,
con un viento sibilante,
con un sonido cortante,
con u chirrid constante,
y ese filo recalcitrante
apagado en tu costado,
desgarrando entre la suerte
surtiendo por la noche
con la misma fe
de u rez inmaculado.

Entre auoras rudimentas,
comenzando por reír.

miércoles, 15 de octubre de 2008

DUELO

Un dolor,

Un pequeño olvido,

Sin palabras,

Perdido en la mudez de mis letargos,

Por unos rojizos labios.

Una pequeña aguja punzando sobre el pecho,

Y una nota que me recuerda lo que soy,

Un pensamiento libre

Y a la vez esclavo de tus ojos,

Esclavos de tus imágenes,

De tus caricias,

Un olvido en tus desdichas.

Y comienzan mis desgracias,

Inician los ¿por qué?

Los ¿cuándo?

Los a mí,

No olvido el pasado y sin embargo

Existe algo en mi interior,

Que sin saber,

Repite esas preguntas,

Esas acciones,

Y me destruyen.

Y recuerdo el quien soy,

Lo que soy,

Recuerdo mi mudez,

Ese silencio entre tensa calma,

Y despierta,

Y explota este pecho hinchado

Por un corazón que no desea hablar,

Y estalla en su interior,

Con esas salinas aguas

Que bien recuerda a cada día,

Con esas salinas gotas que se cansó de contar un día.

Y este día acepta que se perdió de nuevo,

Que se encuentra en duelo,

Que se duele de nuevo,

Que quiere olvidar otra vez

Antes de empezar,

Y cambiar el tiempo,

Y volver atrás, unos segundos antes del presente,

Unos minutos antes del ayer,

Y perderme en estos brazos del presente,

Esos brazos que olvidaré de una buena vez,

Y en la negrura de la noche,

Perderme entre las estrellas,

Entre los destellos flameantes de los campos,

Entre la mirada de la luna,

En el brillo de las almas retiradas

De estas retinas endulzadas con su luz.

Y es solo eso,

Tal y como lo dicta mi conciencia,

Perderme en el olvido,

Entre la razón,

Entre la locura,

Entre la memoria de la cima del será.